miércoles, 31 de diciembre de 2008

Amante...Esquelas de Amor...

Amante
Por Luis Carlos Barbosa Jasso


No anhelo ser signatario
De un pacto de amor eterno
Cuando ya invade el invierno
Mi extenuado calendario...

Y si fuera necesario
Pongo al cielo por testigo
De que no quiero contigo
La solemnidad de un pacto...

Me basta con el contacto
De tu ombligo...con mi ombligo

Chespirito

En este pequeño poema de Chespirito se encierra toda una realidad en torno a un tema tan excitante y extraordinario como tan común y corriente y tan venido a la baja como lo es el amor.

He oído en repetidas ocasiones hablar del amor exaltando sus virtudes, maximizando su importancia como motor de nuestras vidas, de nuestro desarrollo, de nuestro empeño; será que lo que he escuchado ha sido tan genérico e impersonal como para alcanzar a definir un sentimiento tan grande que en mi opinión es poco lo que se ha dicho de él con honestidad. Creo que no es tan fácil abrirnos de corazón y exponer nuestros sentimientos ante otras personas o incluso ante nosotros mismos.

Nos han vendido la idea equivocada desde los principios del consumismo de que el amor es algo, una cosa, una posesión, un diamante, una boda, una fiesta, un papel, vamos, hasta nos hemos llegado a mentalizar de que es todo un compromiso y por ello ha terminado tristemente por convertirse en un producto de primera necesidad que puedes encontrar en los más diversos empaques y presentaciones en la tiendita de la esquina y todos nos abarrotamos en ella movidos más por la curiosidad y la envidia porque el vecino de la casa de enfrente ya casi llena su álbum con las barajitas del noviazgo, del matrimonio, de una hermosa casa llena de árboles, de 2 hijos y hasta un perro, aunque , por supuesto, que la barajita dificilita, la del amor, a pocos nos sale.

¿Te has preguntado porqué estás con tu pareja? Porque lo amas o... ¿porque te conviene?; estás con él o ella porque así te lo exige tu corazón o...porque no te queda otra opción que seguir a su lado; ¿te atreves a confrontar tu propio destino, tu sentir o te conformas con apostarle a la “segura” y estar con alguien que satisfaga tus necesidades sociales y hasta tus expectativas económicas?

El amor no es como lo pintan amigos: no el paquete todo incluido que estamos acostumbrados a comprar encumbrado al final del camino por una vejez tranquila y con cierta holgura económica.

El amor es como la vida: nadie lo tiene comprado; y es por ello que debes vivirlo, darlo y recibirlo en este preciso instante, sin más protocolo que el que tu corazón te dicte, apresúrate a darlo ahora que puedes, no te lo guardes para mañana creyendo que hoy diste lo suficiente, en palabras de Silvio Rodríguez, “los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan allí; ni el recuerdo los puede salvar; ni el mejor orador conjugar”.

El amor no es algo que poseas, no es nada por lo que puedas pagar un costo por concepto de tenencia o seguro de vida.

El verdadero amor es una mezcla, imperfecta además, desde los más nobles sentimientos como el candor y la ternura; hasta los más concupiscentes, como la pasión y el deseo. No pretendas encadenarlo a restricciones moralistas ni a condiciones sociales o jurídicas.

El verdadero amor no consiste solamente en querer y que te quieran, sino en cómo te sientes tú al respecto. ¿Cómo te sientes por querer a esa persona? ¿Cómo te sientes porque te quieran a ti?

Nadie te asegura que mañana sientas lo mismo. ¡No esperes más! Sal ahora mismo y consume a tu pareja...”pareja”…no, me refiero a que salgas por esa persona a quien realmente amas, por definición: ¡Tu Amante! ... sólo para consumirse en el incendio al rojo vivo de su propio corazón…

Por Luis Carlos Barbosa Jasso

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